lunes, 23 de febrero de 2015

Aprendiendo del manejo de las redes

Un twit marca tu reputación 

Pero también te puede dejar sin trabajo...

Hace unos días apreciamos lo que significa publicar algo en las redes sociales, señalar los casos, solo tienen una función: mostrar el impacto que tienen las redes sociales.

El primero de los casos tiene que ver con el exgerente de Comunicaciones de la Asamblea Legislativa, el periodista Gerardo Hurtado, quien en un exceso de su poder publicó un twit contra el clan del alcalde de San Miguel, Will Salgado, que incluía a su hermana, una diputada suplente.

Usar las redes no nos autoriza a jugar con la imagen y honor de las personas, Constitución de El Salvador.

No pretendo cuestionar si fue algo bueno o malo, simplemente puedo decirles que todo lo que compartimos en las redes, ahora marca nuestra propia reputación, no solo de funcionarios, sino de las marcas, de las instituciones y organizaciones. Y aunque nos disculpemos el daño esta hecho.

Acá el caso




Recuerdo el caso de la joven que comenzaría a trabajar en Jet`s Pizza en Mansfield, Texas. La joven se quejaba de su nuevo trabajo, su nuevo jefe rastreo su cuenta de Twitter y de inmediato le respondió: ¡Estas despedida!

Otro caso similar en El Salvador, fue un twit de la Fiscalía General de la República, uno de sus colaboradores por un error, o mejor dicho, por no tener cuidado con el manejo de su cuenta personal y la institucional, publicó lo siguiente:


El Ministerio Público trató de defenderse, pero mintió, justificó que todo se trataba de una vulneración de su cuenta, grave error, en redes sociales mentir no es lo recomendable, como resultado final, otro empleado fue despedido.

Y el caso de todos conocidos, que no entraré en detalle, habla por si solo:


 Moraleja: tengamos un buen uso de las redes sociales, personales, y de las que administramos de nuestros clientes.

Saludos

Walex





miércoles, 18 de febrero de 2015

Sin entrenadores en los debates

Sin entrenadores en los debates


Fotos tomadas de un periódico digital y redes

Aclaración: Por un error no se había publicado, se los comparto...

Me gustaría ver los futuros debates de los candidatos sin los que les “hablan al oído”, sin sus asesores de imagen, de Relaciones Públicas o de prensa, consejeros y maquillistas que estén en primera fila. 

Quiero a los aspirantes a un puesto de elección popular solos, que ellos planteen sus ideas y cómo las piensan desarrollar, y que demuestren realmente que tienen buenos planes y no son burbujas publicitarias.

El debate de los pasados candidatos a la alcaldía de San Salvador parecía una pasarela de asesores, ambos aspirantes dependían mucho de sus equipos, uno más que el otro.

Me hubiese gustado que las reglas del debate dejará en claro que nadie de sus equipos podía estar cerca de ellos, para evidenciar su razonamiento, torpezas y conocer la contundencia de sus propuestas. Sin que les estén hablando al oído, sin que les estén mostrando los que dicen las redes, sin que les endulcen el oído con falacias.

El rol del estratega de marketing es estar y no estar, pasar desapercibido ante los ojos de la opinión pública que se centra en el candidato. “Estar detrás de la cortina, siempre” me decía un viejo maestro de marketing político con quien en más de algunas vez intercambiamos ideas y mañas en procesos electorales.

También me hubiera gustado que en las reglas del debate no se permitieran anuncios de los partidos políticos que representan, ni de organizaciones vinculadas a ellos. Para eso las áreas de ventas deben buscar clientes sin vinculaciones políticas, el programa por si solo se vende y eso generaría más imparcialidad, y siempre ingresos al canal que produce el programa.

Si bien teníamos días de no presenciar un debate, aunque con sus limitantes como el pasado, es buen esfuerzo en este proceso que vive el país, algún día espero los tengamos, institucionalizado… pero organizado por universidades y tanques de pensamiento, y no por la industria mediática que ve una oportunidad económica en un foro de discusión que significa mucho para el proceso democrático de un país.